Fuente: www.as-coa.org
Un nuevo enfrentamiento, en cierto modo, se está gestando de cara a las elecciones presidenciales de Brasil de 2026. El actual presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva (2003–2011, 2023–presente), del Partido de los Trabajadores (PT), se presenta a un inédito cuarto mandato a los 80 años. Su rival en las últimas elecciones, el expresidente Jair Bolsonaro (2019–2023), no puede presentarse después de haber sido acusado formalmente y encarcelado en septiembre por conspirar para dar un golpe de Estado.
Pero el apellido Bolsonaro seguirá apareciendo en las papeletas. El expresidente respaldó a uno de sus hijos, el senador Flávio Bolsonaro, como candidato del Partido Liberal (PL), para que represente a la familia y a su movimiento de extrema derecha.
A comienzos de 2026, los índices de popularidad de Lula cayeron y Bolsonaro avanzó. Las encuestas mostraban un empate entre ambos en escenarios de segunda vuelta. Sin embargo, los números del senador Bolsonaro se vieron afectados en junio tras la publicación de unos audios en los que se le escucha pedir al banquero brasileño Daniel Vorcaro, acusado de fraude, 12 millones de dólares para producir una película sobre su padre.
También protagonizó una disputa pública con su madrastra, la ex primera dama Michelle Bolsonaro, quien lo acusó de marginarla. Posteriormente, ambos se reconciliaron públicamente.
Lula y Bolsonaro no son los únicos candidatos en la contienda. El gobernador de Minas Gerais, Romeu Zema (2019–2026), del partido NOVO, y el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado (2019–2026), del centroderechista Partido Social Democrático (PSD), también compiten. Mientras tanto, Renan Santos, un activista antisistema, ha visto crecer su apoyo entre los jóvenes brasileños.
Los candidatos deben inscribirse antes del 15 de agosto, fecha que marca el inicio oficial de la campaña electoral, que se extenderá del 15 de agosto al 3 de octubre.